Real Sociedad – Manchester United | Marco Rodrigo Press Tribune: Dances in the Rain

0
7

Januzaj e Isak los tenían, pero el partido se veía como estaba y la Real quería aceptar un cuerpo a cuerpo en campo abierto

ESEste es un periódico guipuzcoano donde tenemos que hablar de La Real. Solo de lo real. Y lo haremos de inmediato. Es muy difícil, sin embargo, mirar lo sucedido ayer jueves en Turín y disociarlo de lo sucedido el martes en Barcelona. O los miércoles en Sevilla. Txuri-urdin fue derrotado por el Manchester United. Hubo un bajo desempeño en sus filas. Las decisiones que no favorecía se tomaron desde su banquillo. Pero, más allá del hecho de que estaba equivocado o confundido, queda la clara distancia que en este momento separa al fútbol de La Liga del de los gigantes europeos. Es un asunto físico. Ritmo. Y la cosa tiene apartamentos. Porque ese ritmo es lo que busca el Real Madrid el domingo, lo que los hace fuertes en Liga y les permite marcar la diferencia frente a la mayoría de sus rivales nacionales. Aplicada la receta en el panorama continental de mayor rango, mientras tanto, la bofetada del realismo (realismo de la realidad) todavía nos coloca muy lejos de poder enfrentarnos a la aristocracia inglesa o alemana, por ejemplo.

El Madrid campeón 2019-20 acertó con todas las leyes contra el City cuando cruzó los Pirineos. El actual líder, el Atlético, cedió el mismo camino con un sonrojo de 4-0 en Mónaco, dos meses después de ser eliminado por Leipzig en el Champions Express el verano pasado. El Barcelona se impone en la Liga modernizando su propuesta y funcionando como hacía años que no funcionaba, pero el PSG ya ha dado pasos para volver a ponerlo en su sitio. Y algo parecido pasó esta semana con el muy bueno Sevilla de Lopetegui, detenido en Liga y maltratado hace dos días por la electricidad del Dortmund. ¿La verdad? El nuestro es quizás, de los clubes de la Lega, el que más mira lo que pasa más allá de sus fronteras, en cuanto a modelo y en cuanto a propuesta. Intente acercarse a las tendencias más globales describiendo una trayectoria que le está brindando buenos resultados. Pero ya sabemos que nuestra situación en este camino que estamos siguiendo con éxito está mucho más retrasada de lo que pensábamos. ¿Que hacemos ahora? ¿Seguimos adelante o damos la vuelta? Este equipo merece un voto de confianza y que apoyamos en su apuesta por la primera opción: continuar.

El debate de hoy sería sobre cuál debería ser la actitud durante este viaje de crecimiento. Puedes avanzar recibiendo los golpes con el torso desnudo. Y también puede romper con un mayor equilibrio, manteniéndose fiel a una identidad pero aún protegiéndose cuando las direcciones caen. Anoche sólo habían pasado tres minutos de partido y ya estaba claro que la previsión era de aguaceros torrenciales. Pues el Real ha decidido bailar bajo la lluvia y aceptar un scrum en pista abierta que, aunque Januzaj e Isak los tenían, no prometía nada bueno. Ni rastro del equipo más pragmático que ganó en Bilbao o Getafe. Y mil carteles que indican la idea atrevida y expuesta implícita en el Plan A txuri-urdin. Cuando Silva saltó a la presión paralela a Isak, nos llevaron adentro. Cuando fue Januzaj quien apretó la espalda por el centro, nos engancharon por fuera. El denominador común de ambas situaciones fue finalmente el empate de un lanzador, libre de marca, que saca en profundidad detrás de la defensa. Fue una auténtica sangría. Me duele solo recordarlo.

Para ser honesto y hacer un análisis completo de ayer, cabe mencionar al menos el inconveniente de la lesión de Aritz, nuestro zaguero que mejor defiende aquellas jugadas que tanto han penalizado. Imanol pensó en un juego. Diseñó un guión. Pero uno de los actores principales salió del elenco sin tiempo para cambiar nada más. Afectó el revés, por supuesto. Pero aquí es igualmente apropiado mirar las cosas con perspectiva y reconocer que la sustitución forzada de última hora no puede explicar todo lo ocurrido en Turín. Los motivos del golpe son mucho más profundos y hablan de la tremenda brecha entre los clubes de la Liga, anclados hasta hace poco a la solidez de la técnica, y los grandes de Europa, que ponen ritmo y físico al servicio del balón. Sé que la Real es consciente de lo que hay y que está trabajando para reducir esa brecha futbolística. Solo espero que verse tan conmocionado no les quite la vista. Más bien, se trata de arreglar fallas, pensar en cualquier tipo de actualización del motor, llenar los tanques de gasolina y avanzar millas, quizás desacelerar un poco. Más lento pero más seguro.

.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí