Karlos Arguiñano

Bodega K5, una inolvidable experiencia enológica en la ciudad gipuzkoana de Aia.

A 300 metros de altitud, en un ambiente mágico, entre caseríos, viñedos y bosques, hace acto de presencia la Bodega K5, el emprendimiento enológico que Karlos Arguiñano y sus 4 asociados tienen en el ayuntamiento de aia. La carretera que nos transporta hasta la bodega, angosta y con bastante desnivel, deja entrever que hablamos de un sendero de poca afluencia, una carretera, destinada a conectar los caseríos de los montes de Aia, una senda, que nos conduce hasta entre los puntos mucho más particulares del concejo. Ubicada al abrigo de las laderas que atraviesa el sendero Andatza Esparcido Barreiatua, la bodega K5 forma un pequeño cobijo de paz desde el que avistamos una gran parte de la costa gipuzkoana.

Información de la Bodega K5.

  • Año de creación de la bodega: 2006.
  • Género de vino: Txakoli Blanco.
  • Número de hectáreas: 15.
  • Pluralidad de vid: cien% Hondarrabi zuri.
  • Denominación de origen: Getariako Txakolina.
  • Enólogo: Lauren Rosillo
  • Correo electrónico de contacto: [email protected]
  • Teléfono de contacto: +34 943 24 00 05
  • Modelos: K5 Arguiñano y K pilota.
  • Precio medio de las botellas: 14€ (K5) y 8,5€ (K Pilota)
  • Localización: Andatza Esparcido Barreiatua, 16, Aia, Gipuzkoa, Euskal Herria. (al lado del caserío Estenaga)

La bodega K5 es un emprendimiento constituido por 5 enamorados del pueblo vasco, una cuadrilla, donde suena de forma fuerte el nombre del mediático chef vasco, Karlos Arguiñano.

Bodega K5, el sueño de 5 amigos.

La Bodega K5 es un espacio enológico donde se degusta de los mejores txakolis de todo Euskal Herria, un espacio relajado, único, particular. ¿Les gusta conocerlo al lado de ?

Vistas: La Bodega K5 mira fijamente al mar cantábrico para brindarnos de las mejores panorámicas de la costa gipuzkoana. La ladera donde se ubica K5 aloja viñedos, campas y bosques, una increíble compilación natural que luce por su enorme abanico de colores. Merced a la altitud a la que está ubicada la Bodega K5 (300 metros), se puede admitir de forma fácil el Ratón de Getaria y el puerto de Orio, 2 espacios simbólicos de nuestra costa, 2 sitios, idóneos para probar un óptimo pescado a la brasa.

Edificio: Los txakolis K5 Y K pilota prosiguen los pasos de su clase abandonando los baserris de otrora para resguardarse en las modernas bodegas de esta época. Y sucede que, la composición de la Bodega K5, desarrollada en 2006 por el estudio de arquitectura catalán Alonso, Balaguer y Arquitectos Socios, aloja unas instalaciones que tiene la tecnología mucho más avanzada. El edificio forma un semicírculo que viene dentro en la montaña, una composición seria, noble y servible donde resaltan el cemento y el cristal.

Visita: La visita a la Bodega K5 efectúa exactamente la misma ruta que efectúan los racimos de Hodarrabi Zuri en temporada de vendimia, de los viñedos a la bodega. En la entrada, un letrero exhibe la orientación, delimitación y nombres de las parcelas: soroberri, eguzki, beko…todos nombres en euskera que se refieren a las peculiaridades de todas . Tras la ruta entre viñedos, se ingresa a las tripas de K5 para comprender los misterios de los caldos que se generan en , la trama despalilladora, los maceradores, los depósitos de acero inoxidable y una actualizada embotelladora y etiquetadora nos asisten a entender el desarrollo de elaboración del Txakoli K5 Arguiñano y K Pilota. El punto y final de la visita lo pone el hamaiketako (piscolabis de las 11 en euskera) que organizan en el espacio primordial de la bodega para probar los caldos que desarrollan, K5 y K Pilota, sencillamente especial, el más destacable instante de la visita.

Atención: Nagore, la persona que nos atendió a lo largo de nuestra visita, nos presentó el emprendimiento con pasión, contagiándonos su respeto y admiración hacia la Bodega K5. Una visita adaptada, llena de anécdotas y activa que nos logró sentir como en el hogar, cien% sugerida.

Causantes y asociados: Si bien el genuino y auténtico cocinero vasco, Karlos Arguiñano, es la imagen aparente de la Bodega K5, comparte responsabilidades y obligaciones con otros 4 amigos, 4 soñadores, que de la misma , desearon ofrecer continuidad a la civilización vinícola del pueblo vasco con su emprendimiento, la bodega de Txakoli K5.

Viñedos: Si bien a fácil vista todos y cada uno de los viñedos simulen iguales, hay decenas y decenas de causantes que los hacen únicos. Las 15 hectáreas de viñedos de la Bodega K5 no son la salvedad, asentados sobre suelo de pizarra y grano, marcados por la predominación del mar cantábrico, la altitud, la pluralidad y la producción de bajo desempeño, nos obsequian unos racimos distintas al resto, una materia prima que lo afirma todo del Txakoli que generan.

Localización: K5 está en Aia, (un pequeño concejo gipuzkoano ubicado a unos 9 kilometros de Zarautz), en un prominente, al lado del caserío Estenaga, cercada de bosques, arroyos y viñedos. Aconsejamos fijar Andatza Esparcido Barreiatua, 16, como destino en el GPS, no posee perdida.

Historia y tradición: La narración de la Bodega K5 tiene como personaje principal la amistad de Abel Agirre, Julián Arruabarrena, Iñaki Burutxaga, Joanjo Landa y Karlos Arguiñano, 5 compañeros de txoko (sociedad gastronómica) que se aventuraron en la adquisición de 30 hectáreas a la marquesa de Narros con la meta de hacer una bodega de Txakoli propia. Una aventura, que se inició en el año 2006 con la construcción de la bodega y que fué sumando seguidores con el pasar de los años. La bodega, los artículos y todo cuanto circunda la marca K5 están llenos de pequeños guiños a nuestra cultura y también historia, ¿sabíais que K Pilota rinde homenaje a la pelota vasca? ¿Sabíais que K Pilota se presentó en el Frontón Bizkaia?

Marca y modelos: Txakolis “K5 Argiñano” y «K Pilota», 2 txakolis cien% hondarribi zuri para distintas platos y instantes.

  • K5 Argiñano: el caldo estrella de la bodega, un Txakoli con diez meses de maduración en sus lías, idóneo para toda clase de platos: mariscos, pescados, carnes, arroces…
  • K Pilota: el joven de la familia, un Txakoli con 5 meses de maduración en sus lías, sugerido para temtempiés y comidas ligeras.

Merced a las novedosas interfaces de compra en línea, es viable hacerse con este magnífico txakoli sin desplazarse de casa, en unos cuantos clicks. De la bodega a casa. Si tenéis curiosidad por probar el vino blanco que realiza Carlos Arguiñano, les aconsejamos que compréis una botella y la gocéis en familia o con amigos. On egin!

Comprar txakoli k-pilota

Estos 2 txakolis mono varietales (Hondarrabi Zuri) están presentes en los 5 continentes y no es de extrañar en tanto que enamoran a todo el que que lo prueba, testigo de esto son, las 2 cajas de exhibe que adquirimos en la bodega. La Bodega K5, sus caldos, sus vistas y su crónica bien meritan una visita, ¿la vuestra quizás?

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