Mikel Manterola pertenece a la tercera generación de la familia al frente del Bodegón Joxe Mari, una institución orio desde hace 64 años. / LOBO ALTUNA

Restaurantes

David De Jorge

Frente a la desembocadura de la ría de Orio, antaño lugar de marineros, astilleros, pesca y conservera, se ubica este asador en el centro de la plaza, llamando la atención de clientes locales y extranjeros desde 1957, no hay nada. El Joxe Mari exhibe esa gloriosa fachada de casas tradicionales que si supieran hablar latín, escondiendo entre sus gruesos muros la energía de una saga familiar de tres generaciones que sigue ofreciendo un asado que asa dorada y porrillo, porque todo pichichi sabe que el pueblo es famoso en el mundo por haberlos asado desnudos, vueltas y vueltas, sin esas besugueras que facilitan el manejo de los peces gordos.

Hasta hace poco utilizaban una parrilla antediluviana, castigada por el calor y el cansancio diario, servicio a servicio, pero han renovado el artefacto conservando sus proporciones, adaptando un rudimentario y eficaz sistema de poleas que acercan o alejan las piezas del calor. , ya que no requiere la misma combustión para asar rodaballo, besugo o una enorme chuleta de ternera infiltrada, ya que muchos requieren carne de postre después de chupar las aletas, huesos, lomos y cabezas de pescado empapadas por el derrame de ajo y guindilla frita., ligar el jugo resultante del asado untado en la sartén.

Bodegón Joxe Mari (Orio)

  • Parrilla del marinero
    Dirección Herriko Plaza – Orio

  • Teléfono
    943830 032

  • Instagram
    @asadorbodegonjoxemari

  • Con quien
    Con amigos / En pareja / En familia / Negocios

  • Cocina
    Todo publico

Un buen lugar para vivir este espectáculo de primera mano es sentarse en las fabulosas mesas de la calle, desde donde se puede escuchar el crepitar de las brasas y absorber ese humo que provocan las gotas de grasa que caen sobre las brasas del carbón de roble. . Vístete y no uses tu mejor ropa si te molesta el olor o la salsa que gotea por la parte delantera de una invaluable camisa de Gucci. Ensuciarse y embarrar los oídos, porque al elegante posadero no le gusta un plato de pan reluciente empapado en pan o ver huesos crudos y lirondos.

Todo goleador sabe que Orio es mundialmente famoso por asar besugo desnudo, sin la ayuda de un besugo.

Si ingresa al comedor o camina hasta el stand recién inaugurado, ideal para parejas que desean reunirse o familias o empresarios que desean discutir la privacidad, tirar basura o aceptar vender una máquina herramienta, no tome la suya. Te quita la vista de la agitada actividad en la cocina y de las viejas fotografías colgadas que reflejan nuestra historia pasada. Fotos de antiguos remeros y diseñadores de vestuario de un País Vasco que se fue al infierno, haciendo desaparecer con ellos los valores que han forjado nuestro carácter. ¡Estoy en agonía, lo sé! Así que corre al Museo San Telmo, mira los lienzos de Sert y canta un réquiem soberano que lamenta la desaparición de un pueblo de sabios, armadores, pescadores, marineros y ferreterías, porque nos dejamos arrastrar enredados en lo inconsistente, colgando de El telefono celular.

El Bodegón combate el desánimo intentando que sus clientes disfruten del mismo ambiente jovial, festivo y suculento que los protagonistas de todas esas fotos llenas de chicos masticando con la mandíbula batiendo bajo toldos viejos, junto a la parrilla, con las servilletas atadas al cuello. . El equipo está formado por Mikel Manterola, capitán profesional de fragata y barbacoa, y continúa con dos piratas, el gran Paco Larrañaga y Korka Diallo, una pareja insustituible que brilla con ilusión y buen hacer en cada una de las especialidades que atraen a los clientes, ya que en la misma cómo cortan porciones de jamón ibérico de bellota que envían anchoas saladas, chipirones fritos, langostinos de hierro blanco de frescura irreprochable o alinean montones de piquillos confitados a la parrilla bañados en una salsa misteriosa, convertidos en mermelada pura. El servicio es eficiente y atento, supervisado por la incansable presencia de Iñaki Díaz, Sonia Domínguez y Sofía Mendívil, quien actúa como ángel de la guarda, ya que el diablo sabe más de un perro viejo que de un diablo. El patrón retirado de la casa se llama Andoni Manterola y todo Cristo lo conoce por tener fama entre sus más fieles clientes de ser como un Curro Romero a la parrilla, porque capitaneaba el lugar con ferocidad y luchó como una fiera parda por perpetuar el tradición de arrojar doradas a millares sobre hierros incandescentes, ¡viva el Bodegón Joxe Mari!

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