Una ligera brisa se abre paso a través de los pastos de rompe. En ellos, vacas, yeguas y ovejas disfrutan de la nueva temporada en la alta montaña. Son los dueños y las señoras y lo saben. Permanecen ajenos a los caminantes y muestran un interés mínimo en ellos a menos que se acerque a sus crías. Es casi imposible recorrer unos kilómetros por cualquier zona de pastoreo sin toparse con los frondosos animales que gozan de la libertad y tranquilidad que les ofrece este hermoso enclave.

Un toque de envidia acecha nuestras mentes frente a estos seres privilegiados que disfruta de este espacio natural donde durante los meses de primavera y verano, e incluso parte del otoño si hace buen tiempo, disfrutan de su riqueza.

Información MIDE

Programa:

La caminata desde el aparcamiento de Larraitz hasta la cima es de 3 horas mientras que la ruta circular dura 5 horas, sin demasiadas prisas y disfrutando del paisaje y el entorno.

Distancia:

15 kilometros

Pendiente positiva:

1.130 metros

Severidad promedio:

5

Dificultades de orientación:

3

Dificultad del terreno:

4

Esfuerzo necesario:

4

A medida que nos alejamos de ellos y de nuestros pensamientos absurdos, nos movemos hacia Ganboa (1.413 m.), Meta de esta semana. Golpea al menos entre sus hermanas junto con las que componen la línea Malloak. Ganboa está rodeado al sur por Pardarri (1.396 m.), Por Lizasoko lepoa (1.296 m.), Hacia E. sus laderas descienden hacia el barranco de Arritzaga, donde se ubican las antiguas minas, pasando por el pequeño promontorio de Menditxiki (1.347 monte.). Hacia el NO, sus cimas se extienden sobre la cumbre de Ganbo-txiki (1.377 m.) Y Arrubi-gaina (1.325 m.) Hasta llegar al puerto de Egurral (1.152 m.), Justo debajo del macizo de Larrunarri (1.343 m.) M. .). Al este se encuentran los grandes prados de Alotza, delimitados al sur por el paso de Irazustako lepoa (1.268 m.), Que es un punto clásico para la ascensión de este renombrado pico del Ararar.

De Larraitz

La subida a Ganboa permite disfrutar de una salida tranquila por la zona guipuzcoana de la Sierra. Partimos de Larraitz, el distrito de Abaltzisketa situado al pie de Larrunarri hacia Zaldibia, que nos lleva a Ganboa. Desde el aparcamiento y, tras cruzar la barrera de Zamao, seguimos el camino que nos llevará a las alturas de Aralar. Miles y miles de escalones a lo largo de los años han diseñado la ruta de acceso más popular al macizo, que pasa de norte a sur. Este camino nos conduce al nacimiento de Oria mientras un nutrido grupo de vacas con sus crías pastan a gusto en las laderas del barranco, ajenas a nuestro camino. Continuamos el recorrido por un nuevo portón metálico a la altura donde comienza la pista Tximista y un paso canadiense que nos acerca a Zirigarate goikoa. En ese punto continuamos hacia la derecha como nos indica la señal vertical, hacia Alotza, siguiendo las señales blancas y verdes que encontraremos por el camino.

Poco a poco vamos ganando altura mientras podemos disfrutar de unas magníficas vistas. Sigamos la estela de las marcas de botas que dejaba al descubierto la tierra y pronto pasaremos por el montículo de Saltarri y seguiremos avanzando por los verdes prados de Aralar. No hay mucho a la vista en este punto, aparte de la lápida del túmulo funerario.

Posteriormente llegaremos a los campos de Alotza. En cualquier caso, seguimos por el camino más empinado, que en ocasiones se desvanece, por lo que la ayuda del track GPS es invaluable. El próximo punto de referencia será una mesa de orientación en el medio del camino. Contiene los nombres de picos cercanos como Larrunarri, Auntzizegi, Larraone, Uzkuiti, Ganboa o Malkorri. Aquí el camino se vuelve un poco confuso, pero se puede seguir con relativa facilidad. El siguiente hito es un gran hoyo, típico de la zona de Aralar, cerca de un bebedero.

Seguimos y vemos que la carretera gira a la izquierda poco a poco. El ambiente se vuelve un poco más rockero mientras subimos la última cuesta para coronar el Ganboa. En tres horas llegamos a nuestra meta y alcanzamos los 1.413 metros de altitud, que en días soleados y despejados nos permiten identificar los principales de la zona y los más cercanos. El que regresamos siguiendo el mismo camino que nos llevó a Ganboa.

Volvemos siguiendo las señales del camino 3 que aparece en los faros que nos llevan al borde de Beltzulegi y solo tenemos que bajar siguiendo el camino que nos lleva a Larraitz. Disfruta de las vistas, el contraste de colores, la tranquilidad … Impresionante.

Parque Natural de Aralar

Disfruta de la belleza de los diferentes paisajes que encontramos en el Parque Natural de Aralar, cuyas puertas se dice que son Abaltzisketa y Ataun. Aunque las principales zonas de acceso al parque son Larraitz al norte y Lizarrusti al sur, existen diferentes accesos desde cada una de las ciudades que componen el Parque Natural: San Gregorio en Ataun, Arkaka en Zaldibia, San Martín en Amezketa y Bedaio. (Toulouse). Este precioso espacio ubicado dentro de Gipuzkoa fue declarado Parque Natural en 1994. También está incluida en la lista de Zonas de Especial Conservación (ZEC) de la Red Natura 2000 y se han identificado 10 hábitats en los que se han identificado 2 especies de flora, 9 de vertebrados, 6 de invertebrados y 16 de aves.

Sus tierras abarcan una superficie de 10.971 hectáreas las cuales se distribuyen en términos municipales de Abaltzisketa, Amezketa, Lazkao, Toulouse, Zaldibia, Ataun y la Mancomunidad de Enirio-Aralar. Los dos últimos cubren el 72% del área total del parque. Los bosques naturales y las plantaciones cubren el 55%, siendo el haya el tipo de bosque más común y tanto acidófilo como basófilo, cubriendo el 25% del área total del parque. Los prados y pastos representan el 36% del área del parque. Pastizales de montaña explotados por ganado ovino, vacuno y equino.

Llama la atención el contraste de blanco, azul, verde y gris; El buzón de Ganboa de Amezketar mendizaleak y el buzón de Arrubi que indica la ubicación de Ganboa. / De rodillas

Aralar fue originalmente un fondo marino sedimentario que, cuando se elevó hace 135 millones de años, formó una serie de acantilados. Ese fondo surgió hace 50 millones para formar este macizo como una gran meseta. La disolución, por diversos agentes erosivos, de la caliza que forma la Sierra de Aralar, ha favorecido la creación de un complejo sistema kárstico con multitud de cuevas y ríos subterráneos.

Entre los principales valores que motivaron rompe ha sido declarado parque natural además de la belleza de sus paisajes, la variedad y singularidad de su flora y fauna, existen otras razones como la gran importancia de la ganadería desde tiempos inmemoriales, los monumentos megalíticos que alberga y el uso recreativo que está hecho de montañas por muchos escaladores. Otra actividad importante hasta hace poco era la minería, que se remonta a 3.500 años. Desde entonces, las vetas de cobre en Arritzaga, el hierro en Ataun e incluso el oro en Zaldibia se han explotado en diferentes momentos.

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