Siguiendo mi peculiar abuelo al estilo churrigueresco de cebolla, debo comenzar esta colaboración con mi estilo gruñón derrotado, ya que mi entorno más cercano me ha estado advirtiendo desde hace un tiempo de mi mal genio, similar al juguete pestilente que se escapa de las latas. Tambores de repollo fermentado que los pueblos bárbaros del norte devoran con salchichas. En cuanto al restaurante de hoy, la forma más normal de empezar sería pasearlos por los cerros de Úbeda cantando la excelencia del fabuloso jardín del Pazo de Santa Cruz de Ribadulla y sus macizos de monumentales camelias, galerías de olivos y gigantescas magnolias. O una fábula sobre el mago Merlín o Don Amleto y una apelación al espíritu del inmortal Cunqueiro, quien se declaró descendiente de Doña Pasitea, una sirena que tuvo aventuras amorosas con un campeón francés llamado Roldán.

Pero enfocaré mi objetivo confesando mi profunda admiración por la dueña de este lugar compostelano, ubicado a la espalda de la iglesia de San Fructuoso o Real Angustia, ¡qué alegría, Virgen María! Marcelo Tejedor es el cocinero total por excelencia, un tipo polifacético, como dirían los diccionarios geográficos, capaz de alimentarse en lo alto de un cerro oa bordo de un globo aerostático, ya que se ha quemado tanto las pestañas y ha dado tantas patadas por todo. su existencia, que hoy oficia en su garito de juego junto a una pequeña tropa de bandidos de diferentes orígenes, capaces de llevarte el arcabuz a la barbilla si no respetas al patrón o usas su nombre en vano. Su lugarteniente se llama Martín Vázquez y mataría por su patrón, como Algarrobo por Curro Jiménez. Marcelo nunca se ha molestado en hacer o decir lo que quería y actúa como un truchiman con sus amigos y clientes, tirando su capa al suelo para que nadie manche su abrigo en los charcos y puedas comer y beber en su instalación como si si mañana amaneciera te darían un vil mazo.

Casa de Marcelo (Santiago de Compostela)

Dirección

Jardines de la calle 1

Teléfono

981558 580

telaraña

casamarcelo.net

Con quien

Con amigos / En pareja / En familia

Se ha mantenido el aspecto ‘enxebre’ del lugar, una humilde casa de piedra que alberga un piano central con su ‘lareira’ y horno de piedra, el mismo espacio que desde el inicio de esta aventura ha enviado suculentas comidas de altos vuelos a la pequeña. y mesas coquetas vestidas con finos manteles de lino, a la antigua manera de la restauración de Dios durante la vida. Cansado de las gilipolleces y de tener que manifestarse cuadrando el círculo todos los días, revoloteando en el alambre para los críticos, amantes de los faroles, andar grotesco, chorreando académicos, marqués de Parabere y demás fauna del museo de los horrores, barrió la caspa y ha convertido el Colocar al revés con mesas continuas, bancos de madera y un volumen alto en la grabadora ¡Viva el Total Siniestro, la gorda y la máscara de cerdo! ¡Viva la zanfona Ortigueira!

Por un solo plato de todas las virguerías que ofrecen, ¡qué lío !, vale la pena viajar desde cualquier punto de la geografía. Si me pusiera unos pantalones pitillo de fardapollas con dobladillo de rana y fuera finlandés, caminaría desde Helsinki para tallar la monumental terrina de patatas asadas con yema de huevo chorreando y papada de cerdo con manteca, espesa como canicón, ¡viva la grasa! Semejante prodigio es una categoría superior al clásico plato tradicional de huevos con puntilla y freír en sartén, un hito inaudito e inalcanzable para meros profesionales mortales que han pasado toda su carrera desconcertando y prostituyendo migas serranas, mazamorras o tortillas. con tecnología de punta, tratando de sorprendernos con reinterpretaciones de los grandes ‘hits’ colocados en vasos o espumas ahumadas que salen del caño de un sifón, ¡me caga en el concepto y en la consistencia! Aquí son prácticos hasta el último suspiro y evitan el ridículo a toda costa al servir algo que no mejora lo que ya existe. Juegan al bingo exigiendo la atención adecuada y no son estúpidos con ‘filosofía’ y ‘trampantojo’, haciéndote saber a paloma ‘Linares’ con ostras empapadas en crema de limón, vieiras con salsa XO qué sabor a contaminado de Hong Kong bahía, esos tiraditos de pescado peruano bien sazonados sin maíz incomible ni rocoto o un glorioso y tierno canetón asado, tostado y remojado en jugo explosivo. Sirven un pan que es para orinar y no dejar caer.

El truco de la almendra

Vaya temprano a Casa Marcelo para disfrutar de un relajante después de la cena en su jardín escondido de exuberante vegetación y termine con un café completo.

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